Estrategia Nacional de Manejo Sustentable de Tierras
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El Sistema Nacional de Lucha contra la Desertificación y la Degradación de los Recursos Naturales (SINADES)

Contexto Internacional

En el contexto institucional internacional, destacan iniciativas de trabajo e implementación de programas y políticas de manejo sostenible del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de América (USDA, en ingles), a través del Servicio de Conservación de los Recursos Naturales (NRCS, en ingles), de la FAO, el FMAM, la CNULD, de la Unión Europea y de algunos reportes internacionales como la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (1995) y la reciente Perspectiva Ambiental Mundial (GEO-4, 2007), que han destacado por la incorporación de criterios, previsiones y recomendaciones sobre el desarrollo sostenible de tierras.

El manejo de tierras en los Estados Unidos de América
El USDA inició el desarrollo del manejo de tierras con el Servicio de Conservación de Suelos desde 1933 continuando en 1975 en el Servicio de Conservación de los Recursos Naturales (NRCS), con un enfoque más amplio a través de la conservación de áreas forestales, de la conservación de suelos, de la reglamentación de tierras de pastoreo, la conservación de humedales y el manejo de vida silvestre.

Los programas para la conservación de tierras privadas consideran a los participantes como socios de la conservación del USDA, que actúan para consumar una visión común de una nación productiva en armonía con un ambiente de calidad.

El NRCS conduce el Programa de Seguridad para la Conservación (CSP), un programa voluntario que proporciona asistencia técnica y financiera para promover la conservación y la mejora de calidad del suelo, del agua, del aire, de la energía, de las plantas, de los animales y otros propósitos de la conservación en tierras tribales y privadas, que incluyen cultivos, praderas, pastos mejorados, así como tierras reforestadas.

El CSP es un programa exitoso que supera los métodos tradicionales para solucionar los problemas de conservación en las fincas. Recompensa a los que conservan los recursos de suelos y aguas en sus terrenos agrícolas. Ofrece incentivos a los que desean superar los niveles mínimos de protección y mejorar los recursos naturales en sus terrenos. Al recompensar el manejo sustentable, se espera asegurar que los terrenos agrícolas privados y comunales perduren como empresas de trabajo operativamente viables.

El enfoque mejorado del uso y manejo de tierras de la FAO
FAO ha planteado que es necesario un Enfoque Mejorado de Planificación Integrada para el Manejo Sostenible de los Recursos de la Tierra, debido a que la planificación convencional del uso de la tierra ha fracasado, o ha tenido poco éxito, para satisfacer al mismo tiempo los objetivos de la producción y de la conservación.

Recomendaciones de la FAO de un Enfoque Mejorado de Planificación Integrada para el Manejo Sostenible de los Recursos de la Tierra:

  1. Que los programas sean interactivos y comprensivos, incluyendo todos los factores importantes sobre las tierras y la conservación ambiental. Implica planificar todas las necesidades de la tierra y la selección del mejor uso y las opciones posibles de uso de la tierra, y no solo para cultivos agrícolas.
  2. Que todas las actividades y los insumos estén integrados y coordinados entre ellos. Debe integrar mecanismos internos para combinar esfuerzos e insumos de todas las disciplinas y los grupos.
  3. Que todas las acciones se basen en las necesidades individuales de los usuarios de la tierra, y clarificar la afectación de la producción y explotación de la tierra, y la apreciación de los incentivos, sanciones y negociaciones necesarias para asegurar la sostenibilidad y las necesidades a largo plazo.
  4. Que todas las acciones y los programas se basen en consensos entre gobiernos, instituciones, población y todos los interesados.
  5. Que la planificación de tierras considere preferentemente a las cuencas hidrográficas como unidad de gestión.
  6. Que las estructuras institucionales necesitan desarrollarse, debatir y ejecutar las propuestas a todos los niveles.

FAO viene impulsando más fuertemente en años recientes la idea de que con el mejoramiento del manejo sostenible de la tierra podría aumentarse la cantidad de carbono almacenado en los suelos, enfatizando que el adecuado manejo del carbono de los suelos, es un objetivo mutuo de la CNULD, la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y el Protocolo de Kioto, integran los temas de cambio de uso de la tierra, las actividades agrícolas y forestales al manejo sostenible.

Apoyo al manejo sostenible de tierras en el Fondo Mundial del Medio Ambiente (FMAM)
El FMAM ayuda a los países en desarrollo a financiar proyectos y programas que protegen el medio ambiente mundial. Ofrece financiamiento incremental en forma de donaciones para ayudar a los países en desarrollo y con economías en transición a abordar el problema de la degradación de la tierra. Financia proyectos relacionados con biodiversidad, cambio climático, aguas internacionales, degradación de la tierra, la capa de ozono y otros temas.

El FMAM fue conformado a partir del PNUD, el PNUMA y el Banco Mundial, enfocado a utilizar sus propios fondos como catalizadores para movilizar y apalancar financiamiento tanto de fuentes públicas como privadas, trabajando con instituciones multilaterales concebidas y experimentadas en conducir tales operaciones.

Provee un mecanismo financiero novedoso y único a países y pueblos para unirse en torno a un conjunto común de objetivos mundiales para el logro de beneficios ecológicos tangibles. Opera dentro de un contexto de desarrollo sostenible en cada país, enfocando sus metas en beneficios ecológicos mundiales.

El programa operacional 15 del FMAM sobre manejo sostenible de la tierra, conocido como OP15, proporciona un marco para la formulación de actividades con el fin de abordar las causas fundamentales y los efectos negativos de la degradación de la tierra sobre la estabilidad, las funciones y los servicios de los ecosistemas, así como sobre los medios de subsistencia y el bienestar económico de las personas mediante prácticas de manejo sostenible de la tierra.

Fomento al manejo sostenible de tierras en la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD)
La CNULD es la pieza central en los esfuerzos internacionales para luchar contra la desertificación, la degradación de la tierra y la mitigación de los efectos de la sequía.

Fue firmada por el Gobierno de México el 15 de octubre de 1994 y ratificada por la Cámara de Senadores del H. Congreso de la Unión el 3 de abril de 1995, entrando en vigor después de la cincuentava ratificación de los países parte el 26 de diciembre de 1996. La Convención está conformada por países tanto desarrollados como países en desarrollo, además de organizaciones no gubernamentales y organismos financieros internacionales.

La CNULD es una de las tres convenciones de la Cumbre de la Tierra realizada en 1992 en Río de Janeiro, junto con las de Biodiversidad y Cambio Climático. Esta Convención, reconoce los aspectos físicos, biológicos y socioeconómicos de la desertificación, la importancia de redireccionar la transferencia tecnológica de manera tal que apunte a la demanda, y la participación de las comunidades locales en la lucha contra la desertificación y la degradación de la tierra.

Se enfoca a detener y revertir los procesos de degradación de tierras y mitigación de los efectos de la sequía, en agua, suelo y vegetación, promoviendo el manejo sustentable de las tierras y considerando entre sus metas el aumento de la productividad, la reducción de la pobreza, y la relación de ambas con las migraciones.

El objetivo central de la Convención es “luchar contra la desertificación y mitigar los efectos de la sequía en los países afectados por sequía grave o desertificación”

La Convención obliga a los países firmantes a establecer estrategias y prioridades, en el marco de sus planes y políticas nacionales de desarrollo sostenible, para luchar contra la desertificación y mitigar los efectos de la sequía (artículo 5).

El organismo movilizador de recursos de la Convención es el Mecanismo Mundial (MM). El instrumento básico de planeación de la CNULD, antes del Marco y Plan Estratégico Decenal 2008-2018 de la Convención (aprobado en 2007), era el desarrollo de Programas de Acción Nacional, Subregional y Regional, por parte de los gobiernos nacionales y que cada país tiene como obligación de presentar y de mantener actualizados.

Políticas y estrategias sobre manejo de tierras en la Unión Europea

La Unión Europea en su Programa de Medio Ambiente 2010, indica que la protección medioambiental es esencial para la calidad de vida de las generaciones actuales y futuras, manifestando que el reto radica en combinarla con un crecimiento económico continuo y sostenible a largo plazo. La piedra angular de la política de medio ambiente se centra en los aspectos de: cambio climático y calentamiento del planeta; hábitat natural y fauna; medio ambiente y salud; recursos naturales y gestión de residuos.

Medio Ambiente 2010 dedicará la mayor atención a la lucha contra las emisiones de gases de efecto invernadero, la pérdida de biodiversidad, la desertización, la deforestación, la degradación del suelo, los efectos de la contaminación en la salud pública y el medio ambiente, el aumento del volumen de residuos y la creciente “huella ecológica” de la UE.

Entre los instrumentos del desarrollo sostenible, se ubica a la Estrategia para el uso sostenible de los recursos naturales, que crea un marco de acción destinado a disminuir las presiones sobre el medio ambiente derivadas de la producción y del consumo de los recursos naturales, sin perjudicar al desarrollo económico.

La comunidad Europea ha aterrizado más que en el concepto de tierras en recursos naturales específicos, centrando sus esfuerzos recientemente en la Estrategia Europea de Protección de Suelos, específicamente porque la degradación del suelo representa un grave problema en Europa como consecuencia de actividades humanas tales como las prácticas agrícolas y silvícolas inadecuadas, la industria, el turismo, la expansión urbana e industrial y la ordenación del territorio, o resulta agravada por ellas.

Situación y perspectivas del manejo de tierras en la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, 2005 La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de 2005, es un informe para los encargados de tomar decisiones, elaborado por 1,360 expertos de 95 países, a petición del PNUMA. El informe advierte que, en la última mitad del siglo pasado, transformamos el planeta más rápidamente que en ninguna otra época de la historia humana, produciendo bienestar general, pero también creando desigualdades y perjudicando ecosistemas, base de la sustentabilidad.

Conclusiones principales de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio:

  • En los últimos 50 años, los seres humanos hemos transformado los ecosistemas, más rápido y extensamente que en ningún otro período de tiempo comparable de la historia humana, para resolver rápidamente las demandas crecientes de alimento, agua dulce, madera, fibra y combustible.
  • Los cambios realizados en los ecosistemas han contribuido a obtener grandes beneficios netos en el bienestar humano y el desarrollo económico, obtenidos con crecientes costos en la degradación de muchos servicios de los ecosistemas, y la acentuación de la pobreza.
  • La degradación de los servicios de los ecosistemas, podría empeorar durante la primera mitad del presente siglo y ser un obstáculo para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio
  • El desafío de revertir la degradación de los ecosistemas y al mismo tiempo satisfacer las mayores demandas de sus servicios, puede ser en parte resuelto al introducir cambios significativos en las políticas, instituciones y prácticas, cambios que actualmente no están en marcha.

La Evaluación del Milenio desarrolló cuatro escenarios para explorar el futuro posible de los ecosistemas y el bienestar humano, al 2050. Los escenarios exploran dos caminos de desarrollo mundial (economías y sociedades regionalizadas versus las mundializadas); y dos enfoques diferentes para el manejo de los ecosistemas (reactivo y proactivo). En el manejo reactivo, los problemas se tratan solamente después de que se vuelven obvios, mientras que los intentos de manejo proactivos se usan para mantener por largo tiempo los servicios del ecosistema.

En los cuatro escenarios, es factible que aumente el área desertificada, aunque en diferentes proporciones. La pobreza y las prácticas no sostenibles de uso de la tierra continúan siendo los factores principales que conducen a la degradación de tierras en un futuro próximo. En los cuatro escenarios de la EM, el crecimiento demográfico y el aumento en la demanda de alimento conducirán a una expansión del área cultivada, esencialmente a expensas de las tierras arboladas y de pastoreo.

Evaluación del manejo de tierras en la Perspectiva Ambiental Global (GEO 4)

El Informe de Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO), iniciado en 1995, es resultado del mandato del PNUMA de mantener el medio ambiente mundial bajo revisión. GEO es también un programa de comunicación que tiene como objetivo la sensibilización sobre cuestiones medioambientales proporcionando opciones para la acción. GEO 4 (1997) publicado 20 años después de que la Comisión Mundial del Medioambiente y Desarrollo (la Comisión Brundtland) publicase su informe principal, "Nuestro Futuro Común", es a la vez un proceso y una serie de informes que analizan los cambios ambientales, las causas, los impactos y las políticas como respuesta.

GEO-4 advierte de que estamos viviendo muy por encima de nuestras posibilidades, que la población humana es ahora tan grande que la cantidad de recursos necesarios para sustentarla supera la disponibilidad de éstos, de forma tal que la huella ecológica de la humanidad es de 21.9 hectáreas por persona, mientras que la capacidad biológica media de la Tierra es de tan sólo 15.7 hectáreas por persona. Asimismo, se indica que la destrucción sistemática de los recursos naturales basados en la naturaleza de la tierra, ha alcanzado un nivel que supone un reto para la viabilidad de los sistemas económicos.

Problemas causados por el aumento de la población humana identificados por Perspectiva Ambiental Global (GEO-4):

  • Disminución de las poblaciones de peces;
  • Pérdida de tierra fértil por degradación;
  • Presión insostenible en los recursos;
  • Descenso de la cantidad de agua disponible para consumo humano y animal; y
  • Riesgo de que el daño medioambiental supere niveles insospechados, sin retorno.