Estrategia Nacional de Manejo Sustentable de Tierras
Objetivo General:
Fomentar el manejo sustentable de tierras, en todos los ecosistemas del país, mediante la coordinación y concurrencia ordenada de acciones, programas y recursos de los tres órdenes de gobierno, y la participación de diversos sectores de la sociedad.
Objetivos Específicos:
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Prevenir el deterioro de los ecosistemas naturales y los agro-ecosistemas en buen estado de conservación.
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Detener y revertir las tendencias de degradación de los ecosistemas naturales y sistemas agropecuarios y forestales, mediante buenas prácticas de gestión de las tierras.
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Rehabilitar las tierras degradadas.
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Contribuir a la preservación e incremento de las funciones ecosistémicas, para garantizar la disponibilidad de agua, el adecuado funcionamiento de las cuencas, la disminución de riesgos, la preservación de la biodiversidad y agrobiodiversidad, la conservación de humedales, la mitigación del calentamiento global y la adaptación a sus efectos, la reducción de la contaminación, entre otros,
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Promover la sensibilización y mejora del conocimiento sobre la degradación y el manejo de tierras, así como el incremento de las capacidades de los ciudadanos para prevenir y revertir este proceso de deterioro.
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Diseñar y fortalecer mecanismos que promuevan la participación ciudadana corresponsable y efectiva con criterios de género e inclusión étnica, en la formulación, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas, programas y proyectos de manejo sustentable de tierras.
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Promover la mejora continua del marco jurídico e institucional en relación con el manejo sustentable de las tierras.
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Armonizar y alinear políticas y programas, estableciendo mecanismos y procedimientos de concurrencia y coordinación de los tres órdenes de gobierno.
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Contribuir al logro de objetivos del desarrollo como el incremento productivo, la seguridad y soberanía alimentaria, la seguridad energética, la superación de la pobreza, la reducción de la migración forzada, la creación de fuentes de empleo y en el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de las áreas rurales, entre otros.
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Contribuir a la sustentabilidad global y a la mejor participación nacional en los compromisos internacionales.
Estrategias:
- Promover, en toda la sociedad la conciencia informada y corresponsable sobre el Manejo Sustentable de Tierras.
- Impulsar la planeación integrada del uso de las tierras.
- Fortalecimiento de la Coordinación Institucional y Armonización de Políticas.
- Impulsar la generación y difusión de información para el Manejo Sustentable de Tierras.
- Participación corresponsable; con inclusión y equidad de género y etnia.
- Fortalecimiento de la Investigación y transferencia de buenas prácticas de gestión.
- Fomento a la Cooperación Internacional.
- Financiamiento.
Los anteriores objetivos tienen una clara correspondencia con los Objetivos
Estratégicos del Marco y Plan Estratégico Decenal 2008-2018 de la CNULD que se refieren a:
- Mejorar las condiciones de vida de las poblaciones afectadas
- Mejorar las condiciones de los ecosistemas afectados
- Generar beneficios mundiales mediante la aplicación efectiva de la CNULD
- Movilizar recursos para apoyar la aplicación de dicha Convención
Para el cumplimiento de los objetivos planteados se han identificado las siguientes Estratégicas, con sus respectivas líneas de acción:
1. Promover, en toda la sociedad la conciencia informada y corresponsable sobre el Manejo Sustentable de Tierras
El abordaje de la lucha por el MST debe necesariamente contar con un componente sustancial y urgente dedicado a colocar el tema en la agenda de la sociedad y de los gobiernos. Eso significa poner un acento en acciones de posicionamiento del tema, para el mediano y largo plazo, y de difusión en el horizonte inmediato. Esta estrategia descansa en tres componentes: educación, capacitación y campañas de difusión.
Líneas de acción:
Educación
a. Vincular las acciones de educación ambiental en torno al MST con los principios y mecanismos establecidos en la Estrategia Nacional de Educación Ambiental para la Sustentabilidad y otros instrumentos de educación y capacitación.
b. Impulsar la formulación de un programa permanente de educación ambiental sobre degradación y manejo sustentable de tierras, que incluya la generación de materiales de educación y capacitación, que considere los diferentes estratos de la población, así como la diferenciación urbano-rural y las realidades regionales.
c. Promover el uso de las tecnologías de información y comunicación (TIC) para la educación ambiental y la capacitación en MST.
d. Fomentar la inclusión del MST en las iniciativas de educación ambiental del sector privado.
Capacitación
e. Promover la inclusión del manejo sustentable de tierras en el Programa Nacional de Capacitación Rural Integral del SINACATRI y otras estrategias de capacitación federales, estatales y municipales.
f. Desarrollar un programa permanente de capacitación en prácticas de MST.
g. Impulsar la capacitación a sectores no especializados para facilitar el entendimiento y promoción del MST.
Difusión
h. Diseñar y promover un programa nacional de comunicación sobre el MST a través de la coordinación interinstitucional y entre los tres órdenes de gobierno.
2. Impulsar la planeación integrada del uso de las tierras
Entre las causas reales de la degradación de las tierras, está la falta de sistemas de evaluación y planeación del uso de la tierra: Las demandas de tierra para agricultura, pastoreo, turismo y desarrollo urbano coexisten con las necesidades de mantener los usos originales de la tierra para la forestería, vida silvestre y mantenimiento de servicios ambientales, presionando por recursos que cada vez se vuelven más escasos. Aun en las situaciones en que hay tierra disponible, la ocupación del territorio no siempre se da en términos de la aptitud territorial.
Líneas de acción:
a. Fortalecimiento de capacidades para la planificación territorial.
b. Impulsar la planificación integrada del uso de las tierras.
c. Mejoramiento de arreglos institucionales y de políticas.
3. Fortalecimiento de la Coordinación Institucional y Armonización de Políticas
Sin duda, se requieren recursos financieros, materiales y humanos sustanciales para enfrentar un problema de la magnitud de la degradación de las tierras y los efectos de la sequía; a la vez, debe reconocerse como una oportunidad la existencia de inversiones y esfuerzos que tanto el gobierno como la sociedad realizan en el proceso productivo y la búsqueda de objetivos como la lucha contra la pobreza o la competitividad.
Para aprovechar dichos esfuerzos, es indispensable una acción sistemática de mejora institucional que incluya dos aspectos principales: la coordinación de acciones acompañada de instrumentos que, facilite la suma de esos esfuerzos y la focalización de las acciones de combate a la degradación.
Líneas de acción:
a. Coordinación y concurrencia y armonización de políticas.
b. Fortalecimiento del marco jurídico y normativo.
c. Federalización y descentralización concertada.
4. Impulsar la generación y difusión de información para el Manejo Sustentable de Tierras
No obstante los esfuerzos desarrollados por México en materia de lucha contra la desertificación y la degradación de las tierras, el conocimiento básico sobre este proceso de deterioro, sus causas y los impactos aún son insuficientes. Los factores socioeconómicos, y las interacciones con la pérdida de biodiversidad y el proceso de calentamiento global han sido poco explorados. A diferencia, se reconoce que el país cuenta con información específica y actualizada para diversos recursos naturales y estrategias de manejo, a partir de lo cual se puede avanzar para integrar la información del estado actual de las tierras y las alternativas para contrarrestar su degradación.
Este rezago en la información disponible y en su calidad se aprecia tanto en los espacios de toma de decisiones en materia de políticas públicas como en la acción directa de campo. Por ejemplo, el sistema de cuentas nacionales, al incorporar una cuenta satélite del Producto Interno Neto Ecológico (PINE), no otorga valor a la pérdida de productividad por la degradación de las tierras, a la vez que el manejo de fertilidad se hace generalmente sin el auxilio de información de laboratorio y los presupuestos destinados al tema no reflejan en lo mínimo una valoración de costo efectividad de las acciones por el incremento de la productividad de las tierras.
La generación y difusión de la información sobre la degradación de las tierras y las alternativas de MST no sólo fortalecerá una mejor toma de decisiones a nivel nacional, sino también permitirá coadyuvar en el logro del Objetivo Operacional 4 “Fomento de la Capacidad” del Plan Estratégico de la CNULD, el cual se enfoca a determinar y satisfacer las necesidades de fomento de la capacidad para prevenir e invertir la degradación de tierras, la desertificación y los efectos de la sequía.
Líneas de acción:
a. Generación de información.
b. Difusión de la información.
c. Valoración económica de la lucha contra la desertificación.
5. Participación corresponsable; con inclusión y equidad de género y etnia
La degradación de las tierras constituye un problema complejo, multidimensional; no se trata únicamente del deterioro del medio físico y de respuestas tecnológicas, los factores que regulan las interacciones del hombre con la tierra deben ser incorporados como elementos fundamentales para alcanzar soluciones reales. Por ello, la prevención y reversión de la degradación debe involucrar a todos aquellos actores sociales relevantes a la problemática, prioritariamente a los usuarios de la tierra. Es necesario incorporar en la discusión y establecimiento de medidas los intereses y expectativas técnicas, sociales, económicas y políticas que giran en torno al problema, incorporando los mecanismos, estructuras e instituciones locales.
La construcción de espacios formales para la participación social en la lucha contra la degradación y el manejo sustentable de tierras, ha sido una de las grandes aportaciones de la CNULD. A diferencia de enfoques anteriores que consideraban la participación de los afectados por la degradación únicamente en la fase de la ejecución de los proyectos, el espíritu y los términos de la Convención reflejan la filosofía del desarrollo participativo; los programas de acción para luchar contra la degradación de tierras se deben organizar en el ámbito local y se basarán en una participación local genuina.
Para el caso de México, está visión está incorporada en la LDRS que establece la creación de los mecanismos de participación, coordinación y concurrencia, no sólo a nivel federal, sino también en el ámbito de los estados, municipios y distritos de desarrollo rural, lo cual tiene como objetivo generar una planeación del desarrollo rural con base territorial y fortalecer las instituciones locales para garantizar una mejor participación de los actores locales en las decisiones relativas a los problemas que afectan cada una de estas regiones.
La SEMARNAT por su parte, en su corta historia tiene una reconocida tradición de participación social. A través de la Unidad Coordinadora de Participación Social y Transparencia (UCPAST), formuló recientemente, en forma conjunta con la sociedad civil, la Estrategia Nacional para la Participación Ciudadana en el Sector Ambiental (ENAPCi).
La LDRS y la ENAPCi constituyen entonces los elementos de la política nacional que enmarcan la línea estratégica de Participación Ciudadana para el manejo sustentable de tierras. El SINADES constituye el espacio de articulación de estos marcos estratégicos.
Los esfuerzos de promoción y apoyo de la SAGARPA para el establecimiento y operación de los Consejos Estatales, Municipales y Distritales de Desarrollo Rural Sustentable constituyen un importante avance que ha fructificado en poco más de 2,000 planes municipales de desarrollo rural sustentable y la institucionalización de la participación de los actores de los territorios rurales. Esto representa una plataforma de primer orden para la incorporación del MST, ya que además de permitir el diseño de estrategias diferenciadas según características ecológicas y socioeconómicas de cada municipio, incorpora la participación local y favorece la concurrencia de recursos y esfuerzos.
Líneas de acción:
a. Promover la sensibilización y mejora del conocimiento sobre la degradación y el manejo de tierras.
b. Diseñar y fortalecer mecanismos que promuevan la participación ciudadana.
6. Fortalecimiento de la Investigación y transferencia de buenas prácticas de gestión
Al nivel de generación de conocimiento es necesario avanzar en el estudio de la degradación de tierras y sus interacciones con el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, así como en la evaluación de las tierras y en el desarrollo de indicadores para el monitoreo. Un segundo rubro de información es el relativo a los aspectos políticos, legales, socioeconómicos, técnicos y culturales que determinan las decisiones sobre el uso de la tierra, los sistemas productivos y los cambios de uso de la tierra.
La valoración de bienes y servicios del MST constituye otra área de oportunidad en la generación de conocimiento que se requiere tanto en el ámbito del diseño de políticas y programas, como en el nivel de la toma de decisiones de los usuarios de tierras.
En lo que respecta al conocimiento sobre alternativas tecnológicas el país cuenta con un acervo importante de información; no obstante, sigue existiendo un potencial de desarrollo de mejores prácticas para el manejo de las tierras, así como una amplia brecha entre la tecnología disponible y la que se va generalizando en un proceso excesivamente lento de innovación que, por lo demás, puede mostrar también retrocesos.
En el contexto de una creciente incorporación de conocimiento especializado en los procesos de producción, la inversión en el desarrollo de conocimientos orientados a las condiciones específicas de la diversidad del país ha probado ser de alta rentabilidad económica directa y para los objetivos de desarrollo económico y para la conservación de los recursos naturales y servicios ambientales.
Junto con el desarrollo y validación de tecnologías, la aplicación local es un proceso de indispensable de fomentar, mediante diversas estrategias que incorporan a los productores directos, las instituciones académicas, las empresas del ramo de tecnologías y los prestadores de servicios técnicos en el contexto de los sistemas previstos para esos propósitos por la LDRS, es decir, el Sistema Nacional de Investigación y Transferencia Tecnológica para el Desarrollo Rural Sustentable (SNITT) y el Sistema Nacional de Capacitación y Asistencia Técnica Rural Integral (SINACATRI).
Líneas de acción:
a. Investigación para fortalecer la base de conocimiento sobre degradación de tierras.
b. Investigación para la evaluación y vigilancia de la degradación de tierras. c. Investigación en MST. d. Transferencia tecnológica.
7. Fomento a la Cooperación Internacional
La degradación de tierras es un problema global con graves implicaciones para la seguridad medioambiental y alimenticia, la estabilidad socioeconómica y el desarrollo sostenible mundial. La participación de México en el contexto internacional es, simplemente, mandatoria desde el momento en que este país ratificó su adhesión y compromiso con la CNULD.
La capacidad nacional para hacer frente a la degradación de tierras depende esencialmente de la capacidad de su población y sus instituciones. Se refiere al potencial humano, científico, tecnológico, organizativo, institucional y de recursos del país. No obstante, se requiere de la cooperación internacional como mecanismo reconocido para el fortalecimiento de capacidades individuales, institucionales y sistémicas.
La cooperación internacional es una herramienta relevante para complementar los esfuerzos nacionales en el impulso al manejo sustentable de tierras; en este sentido la ENMST considera que debe fortalecerse la cooperación para lograr un acercamiento para resolver problemas comunes entre países, el intercambio de conocimientos, experiencias y tecnologías, el planteamiento de programas y acciones regionales, el incremento de la capacidad nacional y el acceso a financiamiento.
En términos de la participación mexicana en el contexto mundial de la lucha contra la degradación de tierras, es necesario considerar dos aspectos principales: el fortalecimiento del Punto Focal de la CNULD en el país y el enfoque de sinergias entre las convenciones ambientales globales.
Líneas de acción:
a. Fortalecer y mejorar la atención y el seguimiento de la CNULD, sus órganos subsidiarios y foros e iniciativas relacionadas, así como la interacción con otros instrumentos internacionales.
b. Mejorar la participación social en la atención y seguimiento de los foros y compromisos internacionales.
c. Fortalecer y mejorar la participación de México en la región de América Latina y el Caribe.
d. Impulsar y aplicar diversas modalidades de cooperación internacional.
8. Financiamiento
Una condición indispensable para el MST es la disponibilidad de recursos para su aplicación, así como su ventaja respeto de otras formas de uso de las tierras, en términos de su costo de oportunidad, por lo que la incidencia en mejorar los mecanismos de acceso a recursos financieros debe ser pieza clave para el combate a la desertificación y los efectos de la sequía, a la vez que aprovechar y desarrollar posibilidades de utilización de los instrumentos financieros como incentivos a la selección de opciones sustentables de manejo de tierras.
Hasta la fecha la principal fuente de financiamiento para la lucha contra la degradación de tierras y el impulso al MST en México han sido los programas de apoyo de la SEMARNAT y la SAGARPA con las correspondientes aportaciones de contraparte establecidas para los usuarios de las tierras, y en su caso, los gobiernos estatales. Habría que reconocer que esto no se ha dado en respuesta a una estrategia específica y que la aplicación de los apoyos carece en muchos casos de una articulación con objetivos de MST.
Entre los aspectos a desarrollar para mejorar el financiamiento están: la incorporación del MST en los ciclos programático-presupuestarios de los programas medioambientales y de desarrollo rural, la vinculación con otras temas estratégicos, especialmente cambio climático y seguridad alimentaria, instrumentos económicos y compensación por servicios ambientales, entre otros.
Un aspecto clave es el diseño de estrategias financieras integradas, en consonancia con lo establecido en el Marco y Programa Estratégico Decenal de la CNULD, que permita identificar y articular en un programa de financiamiento las diversas alternativas para la obtención de recursos.
Líneas de acción:
a. Diseño de estrategias integradas de financiamiento: orden nacional, distrital, municipal y comunitario.
b. Adecuación del gasto fiscal a las necesidades del manejo sustentable de las tierras.
c. Capitalización de deuda pública.
d. Compensación y pagos por servicios ambientales.
e. Inclusión del MST en la operación de crédito y manejo financiero de riesgo.
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